otros colores:
otros tamaños: 60% 70% 80% 90%

 

La casa más cara del mundo

• El indio Mukesh Ambani, el quinto hombre más rico del planeta, levanta en Bombay una vivienda de 173 metros de altura
• El edificio costará 640 millones de euros

EDWIN WINKELS
BARCELONA

Hace siglos, la colina de Malabar, de apenas 50 metros de altura, servía de mirador para avisar a la gente del pueblo de Bombay de la llegada de piratas. Ahora, Malabar Hill, situado en el sur de aquella ciudad india de 13 millones de habitantes, es el barrio de los ricos y los pijos, de actores de Bollywood y de empresarios famosos, de gente con poder. Allí es donde, por supuesto, quería vivir también Mukesh Ambani, según la revista Forbes el quinto hombre más rico del mundo, con una fortuna estimada en 27.600 millones de euros. Unos 640 millones de esos se los gastará en su casa, que será la residencia privada más cara del mundo.

Ambani compró hace ocho años un terreno de 4.500 metros cuadrados en Altamount Road. Demasiado pequeño como para construir la residencia soñada y, además, rodeado de edificios de cierta altura. Así que el hombre más rico de la India encargó al despacho de arquitectos de Chicago Perkins+Will un rascacielos de 173 metros desde cuyo penthouse, un ático con enormes ventanales, tendrá vistas magníficas sobre el mar Arábigo. Será ese imponente ático la última de las solo 27 plantas que compondrán el edificio. Que la torre, que se llamará Antilia --como la isla misteriosa y desaparecida en el Atlántico-- sea tan alta es porque cada piso tiene como mínimo 3,5 metros de altura y algunos, como el gimnasio, el cine y el ático, unos cuantos metros más.

Mukesh Ambani, de 51 años, se convirtió en multimillonario cuando, en el 2002, murió su padre, Dhirubhai Ambani, quien a partir de una gasolinera construyó una multinacional petrolífera. La muerte del progenitor, sin embargo, agravó el desencuentro entre Mukesh y su único hermano, Anil, de 49 años, y ambos se repartieron el imperio Reliance. Anil es la sexta fortuna del mundo.

Pese a las desavenencias, ambas familias siguen viviendo en el mismo edificio en Bombay, hasta que Mukesh, su mujer Nita y sus tres hijos se muden a la torre Antilia, a principios del próximo año.

Es Nita quien ha supervisado el interiorismo del edificio, que sale tan caro porque para cada planta ha encargado un diseño diferente a Hirsch Bedner Associates, responsables, entre otros, del Hotel Mandarin Oriental de Nueva York, donde Nita quedó prendada por el interior, austero y de inspiración oriental. Así será también Antilia, cuyos principios de diseño se inspirarán en el Vaastu, una especie de Feng Shui hindú que explica de manera clara cómo orientar cada una de las habitaciones de una casa para tener buena suerte.

También por fuera los Ambani quieren dotar a su residencia de un aspecto único, y no solo por esas seis plantas de párking para los 168 coches del empresario y el helipuerto para tres helicópteros en el tejado. Los arquitectos se basan en la arquitectura verde, con un edificio que aprovecha el sol, el viento y el reciclaje para consumir menos energía, y unos bellos jardines colgantes en la parte central para suavizar el impacto visual.

Fuente: el Periodico

Imágenes: Architectural Record

Url de trackback para este post:

http://www.plusarquitectura.info/trackback/2540
3.666665
Media: 3.7 (3 votos)
Tu voto: Ningun

Opciones de visualización de comentarios

Seleccione la forma que prefiera para mostrar los comentarios y haga clic en «Guardar las opciones» para activar los cambios.
Imagen de El_Frances

Después de los comentarios

3

Después de los comentarios de Jean Nouvel, ayer en el simposio Arquitectura y música, respecto a un edificio que realizaré en DUBAI, solo me faltaba oír esto. Además, otros que dicen que será un edificio ecológico... ¡Vaya!

Pero la pregunta es: ¿Que harías si te encargasen un edificio así? ¿Realizar tu "sueño" de hacer arquitectura sin limites como Nouvel dice con cierto humor y/o sinismo en Dubai? ¿Hacerlo sin complejos? ¿Rechazarlo porque eres de los que respectan el mundo?...

Imagen de Carlos

Arquitectos y ética

Muy buena pregunta. Tal y como te comenté ayer me dejó helado cómo Nouvel admitía sin ningún rubor que como su cliente tenía mucho dinero iba a dar rienda suelta a su imaginación y haría algo realmente grandioso. Creo que no mentiría si dijese que me escandalicé y hasta lo encontré inmoral. Sin embargo, al plantear ahora tu pregunta de esta manera (¿Qué harías si te encargasen una cosa así?) he de decir que no lo tengo tan claro. 

Rechazar un proyecto sería una tonería: yo dejaría de ganar dinero al privarme de un trabajo que puede resultar muy interesante (y lucrativo), y el cliente buscaría a otro arquitecto que quizá tendría menos escrúpulos. Supongo que trataría de hacerlo lo mejor que pudiese.

"Educar" al cliente sería lo ideal, aunque seguramente sería la parte más difícil.

Hay una cosa que creo muy importante: estar en condiciones de poder hacer algo no significa que tengas que hacerlo. O dicho de otra manera: el auténtico mérito no está en poder hacer algo, sino el poder hacerlo y no hacerlo si no hace falta. Sería bonito hacer un edificio sin tener que sufrir por problemas de presupuesto, pero me gustaría pensar que no haría nada superficial, símplemente usaría la mejor de las soluciones para cada problema.

En cualquier caso estoy tranquilo, todo esto no dejan de ser elucubraciones pues nunca me encargarán la casa más cara del mundo.  Mucho será que me encarguen una.

Y para acabar decir que esta discusión me ha recordado a  una noticia que publicamos en +arquitectura hace un tiempo: Nociones de amistad. En esa noticia cambian los interlocutores y el lugar (de Dubai a China) pero el problema es similar. Me quito el sombrero ante William Curtis

Y aún otro tema que se relaciona con ese: La ética del arquitecto o trabajar para Darth Vader en la que ha sido una de las discusiones del foro más interesantes en la historia de +arquitectura.

¡La discusión está abierta!


Carlos Cámara Menoyo

Arquitecto y webmaster

Imagen de Rou

Sin palabras me he quedado

Sin palabras me he quedado y quedados mis ojos muy abiertos se han.

Yoda