El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, aseguró ayer que la terminal de transportes diseñada por el arquitecto valenciano Santiago Calatrava para la Zona Cero de Manhattan es "demasiado complicada de construir" y añadió que es necesario un nuevo diseño.
Efe, Nueva York
En la víspera del séptimo aniversario del atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York Bloomberg publicó ayer un artículo de opinión en el diario económico The Wall Street Journal en el que califica de "frustrante" la lentitud con la que se están llevando a cabo las obras en el área donde se ubicaba el destruido complejo del World Trade Centre.
"El renacimiento del Bajo Manhattan (la zona dónde estaban las Torres Gemelas) no estará completo hasta que la Zona Cero continúe siendo una herida abierta", añade el alcalde en su artículo titulado No debería haber más excusas para la Zona Cero.
Una de las causas de los retrasos en las obras del complejo es, según el alcalde, la estación diseñada por Calatrava, que "amenaza con retrasar el memorial y el proyecto entero".
Bloomberg cree que el memorial por las víctimas de los atentados terroristas del 11-S debe estar acabado en 2011, en coincidencia con el décimo aniversario de la tragedia.
"No debe haber más excusas ni más retrasos", añadió Bloomberg, quien aseguró que el gobernador del estado de Nueva York, David Paterson, está de acuerdo con él en ese punto.
Reducir gastos
El pasado julio, la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey ya anunció cambios en el diseño de la terminal de transportes de Calatrava para reducir gastos y precisó que las alas de la estación permanecerían inmóviles.
Según el diseño original de Calatrava, el techo de vidrio del pabellón central de la estación del World Trade Center se abriría cada año coincidiendo con el aniversario de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 o cuando el tiempo fuera bueno.
Las alas de la cubierta debían alzarse casi 50 metros, como si fueran un pájaro dispuesto a volar, y dejar pasar la luz incluso hasta a 18 metros de profundidad, donde estarían los andenes de la estación.
Cuando Calatrava presentó el proyecto en 2004 indicó que la idea de dejar pasar la luz hasta lo más profundo no sólo constituía un elemento más de la construcción, sino que también era un símbolo del renacimiento y de la renovación de la ciudad tras los atentados.
Fuente: Levante