El arquitecto, que expuso ayer su diseño al alcalde, plantea una reforma total desde O Castro al castillo, y afirma que la torre del Concello es "difícilmente aprovechable"
J. PASTORIZA / VIGO Con lo que hay hecho el espacio tiene poco futuro". El arquitecto Rafael Moneo, que ha elaborado a petición del alcalde un estudio para transformar la Praza do Rei, desde la muralla del antiguo castillo de San Sebastián hasta la falda de O Castro, desveló ayer que plantea una "operación radical", y dejó claro que la imagen del ámbito, si el Concello asume su planteamiento, tendría poco que ver con la actual, hacia la que no oculta su opinión muy desfavorable. La torre consistorial, aunque evitó especificarlo de forma taxativa, tiene un complicado encaje en el modelo que ha esbozado. "La sede administrativa es difícilmente aprovechable", evaluó.
Moneo, -que expuso ayer la propuesta en su estudio madrileño al alcalde, la portavoz del PSOE en el Senado Carmen Silva, el concejal de Urbanismo, José Mariño, y la gerente Julia Chamosa-, admite que el diseño de plaza que ha elaborado requeriría "una inversión muy fuerte". El ámbito, reflexionó, "es hermosísimo, pero si la ciudad quiere recuperar ese accidente geográfico necesita una actuación potente, desde el morro del monte [de O Castro] hasta el baluarte". El Concello decidirá si sigue adelante para tratar de llevar a la práctica la idea del arquitecto o la descarta. "El alcalde me dirá si vale la pena hacer la operación", comentó antes de la reunión.
Caballero, por su parte, se mostró exultante tras la entrevista, que se prolongó durante dos horas, y calificó la propuesta de "excepcional". No obstante, evitó dar detalles y anunció que invitará a Moneo a visitar por segunda vez Vigo para que exponga personalmente el estudio.
La operación, en todo caso, se presenta complicada. Requeriría de una inversión multimillonaria, aún más si incluye la construcción de una nueva sede municipal -con el consecuente traslado de la actual, en la que trabajan un millar de funcionarios-, y el Concello carece de fondos para financiar el proyecto. "Sería una inversión potente, pero hacen falta actuaciones fuertes", apuntó el único español galardonado con el prestigioso Premio Pritzker de arquitectura.
Moneo visitó Vigo el 19 de mayo a invitación de Caballero para conocer la zona y decidir si se implicaba en una posible transformación de la plaza, una idea que surgió del propio alcalde. Éste la planteó directamente al arquitecto madrileño, al que conocía de su etapa de ministro de Transportes por las obras de la estación de Atocha y el aeropuerto de Sevilla.
El compromiso de Moneo fue el de realizar un primer estudio, aunque sin decidir si se involucrará más allá, y ya entonces asumió que sería una operación con "especial dificultad". El reconocido arquitecto mostró en aquel momento su visión negativa sobre la urbanización del ámbito y la torre, según las fuentes consultadas, y anticipó un planteamiento para conectar la plaza directamente con la falda de O Castro, devolviéndole su configuración original.
Fuente: El Faro de Vigo