• Emiliano López y Mónica Rivera obtienen el premio de arquitectura
• El jurado vota por obras sencillas en medio de un escenario de crisis
ROSARIO FONTOVA
BARCELONA
Un sencillo edificio de 27 viviendas para jóvenes en Sant Andreu, proyectado por Emiliano López y Mónica Rivera, se alzó ayer con el premio FAD (Foment de les Arts i el Disseny) de arquitectura. El proyecto "enriquece" de varias formas la tipología de vivienda social según el acta del jurado, cuyo presidente, Eduard Bru, le brindó el mejor elogio que puede recibir un edificio al declarar: "Yo aquí viviría".
De gran sencillez constructiva, el edificio consiste en un único volumen promovido por el Institut Català del Sòl con un coste de 1,4 millones de euros. Los pisos tienen 40 metros cuadrados y se conectan mediante pasillos que invitan a relacionarse. El revestimiento de la fachada, las galerías que actúan como terraza en verano y como colchón climático en invierno fueron positivamente valoradas. Al premio concurrían obras de envergadura entre las que destacan el edificio Veles e Vents de Valencia, de David Chipperfield, y la torre del Gas de Barcelona de EM/BT (Miralles-Tagliabue).
En el currículo de Emiliano López (argentino afincado en Barcelona) y Mónica Rivera (originaria de Puerto Rico) figura una obra de 2007 por la que han adquirido una reciente notoriedad. Se trata del hotel Aire de Bardenas, un cuatro estrellas de solo 22 habitaciones situado cerca de Tudela, en un trigal en los límites de las Bardenas Reales de Navarra. Los arquitectos optaron por fundir el edificio con el severo paisaje semidesértico. En Catalunya, además de la obra premiada con el FAD, tienen un edificio de viviendas de protección oficial en Gavá y un Instituto de Educación Superior en Tona.
El jurado hizo una mención especial a la obra Museu do Farol de Santa Marta en Cascais (Portugal) de Francisco y Manuel Aires Mateus subrayando un buen tránsito de la arquitectura histórica a la contemporánea. En el ámbito de Intervenciones Efímeras se premió al estand de Roca Species Evolution en la edición de 2007 de Casadecor, un espacio temporal de apariencia blanda e iluminación en nebulosa diseñado por Martín Azúa y Nacho Martí.
OTROS RECONOCIMIENTOS
En el ámbito de intervención paisajística se premió a los almacenes para pescadores en el puerto de Cangas de Morrazo en Pontevedra realizados por Jesús Irisarri y Guadalupe Piñera, que crean un espacio público frente al mar. El premio de interiorismo recayó en la Joyería D en Pamplona, de Antonio Vaillo y Juan Luis Irigaray. El jurado valoró el trabajo de interiorismo "al milímetro", que resuelve con "integración de orfebre" la relación entre arquitectura, mobiliario y mercancía expuesta.
El jurado hizo público un texto donde enmarca su decisión en un entorno social donde la arquitectura despierta expectación a causa de las necesidades de los usuarios y la evolución de las formas de vida. La necesidad de que el mantenimiento de los edificios no solo es "un deber higiénico y ambiental" sino también un "parámetro relevante", se indica, se suma a la valoración creciente de la arquitectura como parte integrante de su contexto.
Como colofón se propone la frase de Peter Smithson "es posible ser corriente y heroico a la vez".Tanto el mensaje como los premios marcan una tendencia de austeridad alejada de los excesos de la arquitectura espectáculo.
Fuente: El Periodico
Qué velocidad, Berisha! Da
10 Octubre, 2008 - 08:18 — CarlosQué velocidad, Berisha! Da gusto levantarse por la mañana y encontrar ya una noticia como esta!
Carlos Cámara Menoyo
Arquitecto y webmaster