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El arquitecto responsable del comportamiento social

Vivimos nuestra vida diaria en diferentes espacios físicos. Espacios como pueden ser nuestra propio hogar, el lugar de trabajo, el bar donde vamos a tomar algo,...
Unos espacios que no solo sirven como meros escenarios de nuestras acciones y actuaciones, sino que estos espacios físicos también ejercen a la vez una influencia sobre nuestros comportamientos. Influyen y modifican nuestros habitos.
¿Como puede suceder eso? Pues nos puede influir restringiéndonos el abanico de posibilidades de acción. Por ejemplo en cada espacio solo podremos realizar una serie de actividades. No hacemos lo mismo, ni actuamos de la misma manera en una sala de un museo o en una catedral que en un estadio donde se celebra un concierto de rock. Es decir que el espacio nos marca las normas sociales que debemos cumplir en cada caso.
Ademas las características físicas del espacio físico en concreto, como pueden ser la luminosidad, la temperatura o el ruido, tambien pueden tener diferentes efectos sobre nuestro comportamiento. Efectos que pueden ser positivos o tambien negativos. Por ejemplo una habitación que sea oscura húmeda y fría puede hacer padecer una sensación de malestar.
Por tanto si bien es cierto que mediante nuestra acciones somos capaces de modificar las relaciones sociales, los arquitectos son en gran parte responsables del comportamiento social de las personas para las cuales han diseñado sus edificios, ya que sus diseños pueden dificultar o estimular la interacción social y de modificar en parte nuestra conducta.
Como ejemplos podemos encontrar como ya se habló anteriormente en este post como la distribución del comedor de una casa ha pasado de reunirse delante del hogar a hacerlo enfrente de un aparato como es la televisión variando las relaciones sociales pasando de algo col·lectivo e incentivador de la reunión a algo mas frio e individual. O podemos ver otro caso en la diferencia que encontramos entre las relaciones que se establecen entre unos vecinos de bloques de pisos o las relaciones establecidas entre vecinos de viviendas unifamiliares.
Entonces ¿Es consciente un arquitecto a la hora de plantearse un proyecto de su influencia en estos aspectos?

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Imagen de El_Frances

Creo que si que lo es.

Estoy convencido que la mayoría de los arquitectos son conscientes de lo que comentas Berisha. Lo que pasa es que no es suficiente.

No solo el arquitecto tiene que tener claro esto, pero tiene que poder hacer algo al respecto. Es decir, tiene que tener tiempo y presupuesto para estudiarse todas las variables no solo del entorno, sino de los materiales, de los volúmenes, de las vistas y muchísimas otras...  Y eso es lo complicado; tiempo y dinero porque a los promotores de viviendas les dan igual todo esto (generalizo para provocar un poco ;-)). Y a no ser que tengas un cliente de una unifamiliar o de un edificio público que lo tenga claro, el papel del arquitecto muchas veces se limita a la expresión mínima de la arquitectura. 

Ahora bien, en la práctica diaria, luchamos para encontrar maneras de hacerlo de forma responsable con los mínimos recursos económicos posibles.

¿Cual es el resultado?

 

Imagen de Carlos

Pues yo no estoy tan seguro...

No podría estar más de acuerdo contigo, Berisha. Además, creo que lo has expresado muy bien en este post. Recuerdo que cuando estaba en la universidad, un amigo y yo teníamos la broma de construir un día "la casa puta", un compendio de errores no evidentes que lo que hacían era traumatizar a los usuarios, algo así como lo contrario al feng-shui ;) Es una chorrada, lo se, pero además de reirnos con ellos empezábamos a ser conscientes de las implicaciones que tienen nuestras decisiones o la falta de decisión/posicionamiento claro.

Algo de eso comentaba en el escrito "Casa convento vs casa residencia", en el que ponía en duda de si las viviendas se adaptan a los usuarios o por el contrario, el usuario se acaba adaptando a la casa en la que "le ha tocado" vivir. Y para argumentarlo ponía dos ejemplos de casas, a las que hace referencia el título. El post sobre la distribución condicionada por la TV al que hace referencia Berisha es otro ejemplo.

Respecto a lo que comentas, El_Francés, me temo que no estoy tan de acuerdo contigo, o al menos no con tanta rotundidad. Está claro que lo deseable es que sea así, y que en el fondo, todos los arquitectos sabemos que nuestras decisiones tienen implicaciones, sin embargo no se si la mayoría llegan tan lejos. Un ejemplo claro es el de la Casa Farnsworth de Mies van der Rohe. La casa es preciosa, me encanta como obra arquitectónica (no tanto como vivienda), pero no creo que en ningún momento Mies pensase en cómo iba a condicionar la manera de vivir  a su propietaria, ya que no podría hacer apenas nada con un mínimo de intimidad. Y creo que la prueba de ello es que si no tengo entendido mal, las relaciones no acabaron nada bien entre arquitecto y cliente. Quizá por eso. Pero no hace falta ir tan lejos, yo he visto proyectos de viviendas cuyas habitaciones cumplen las normas de habitabilidad en cuanto a superfícies mínimas, diámetros inscribibles e incluso ventilación, pero su forma y proporción obligaba a tener que pasar por encima de la cama para abrir el armario. Salta a la vista que con un poco de empatía, y por poco que se piense en cómo va a vivir la persona que compre la vivienda, esa distribución no se llega siquiera a dibujar.

¿Alguien conoce más ejemplos?

Carlos Cámara Menoyo
Arquitecto y webmaster

Imagen de Berisha

Solo estética

Quiza si que la mayoria de los arquitectos tengan presente esto a la hora de hacer una obra pero frases como "Mi trabajo se limita a la estética" de Calatrava no ayudan a pensar así. Ademas tambien ha recibido muchas críticas sobre sus obras de la gente a la cual en principio iban dirigidas,...

Imagen de Carlos

Desde luego que frases como

Desde luego que frases como esta no hacen ningún bien a la profesión. La estética puede ser importante, pero nunca tanto en obras que tienen que ser habitadas o usadas por personas.

¿Qué le diríamos a un diseñador industrial si hiciese un diseño precioso e innovador de una cuchara agujereada? Nada bueno, seguro. Y eso es porque las cucharas tienen que servir a un propósito. Resolverlo es ineludible, todo lo otro, está de más y será bienvenido, siempre que no se olvide el fin último de la obra.Poco podríamos hacer con esa cuchara aparte de exponerla.

Carlos Cámara Menoyo
Arquitecto y webmaster

Imagen de ArqInt

De acuerdo con todos uds.

De acuerdo con todos uds. Como diseñador de interiores, mi trabajo se intensifica en esa relación cliente-habitat-entorno. La meta del diseñador de interiores concibe al menos en Argentina, mucho mas que simplemente decorar. La meta es crear espacios adaptables al uso y los gustos del usuario, respetando ciertos parámetros y reglas que deben ajustarse a las normativas vigentes. Crear espacios funcionales y confortables que establezcan sensaciones al usuario. Generar "lugares" como decia Marc Augé.
Por eso es importante la relación entre Arquitectos y Diseñadores de interiores, ya que de esa relación nace la química perfecta que hace que los espacios contemplen ambas cosas. Las normas constructivas y de habitabilidad y por otro lado el confort y la acentuación de la parte estética-funcional en cuanto al espacio en sí, como carácter de uso diario.

Imagen de Carlos

Manuel Gallego Jorreto, en

Manuel Gallego Jorreto, en la noticia titulada "La arquitectura transforma la vida de los ciudadanos" que tú mismo publicaste viene a decir lo que planteas en tu tesis, Berisha.Dejo aquí un fragmento:

Citar

Para esto es importante que el arquitecto imagine y sepa ver qué es lo que va a provocar lo que él va a hacer", "porque siempre cambia el espacio donde se sitúa un edificio" y en ocasiones también "cambia el uso"

Carlos Cámara Menoyo
Arquitecto y webmaster

Imagen de Salfuman

Yo mas bien creo que no...

A mi me parece bastante egolatra pensar así...Cuantos factores ambientales influyen en el ser humano y que pocos controla el arquitecto..Sobre todo en estos tiempos donde los proyectos se basan en una "piel", que otros (la propiedad) rellenan con lo que les de la gana dentro (y con media razón)...pero la causistica es muy variada y se dan muchos ejemplos...De que serviría un correcto manejo de la luz y los claroscuros si la institución que representa es susceptible de crear un cierto recelo social, es un banco, una cárcel, un juzgado...pero sin ir mas lejos, esto es algo que ocurre en sitios tan cercanos como los bares...Cuantos bares de superdiseño vemos, con un tratamiento de materiales llamativo, unos juegos de luces atractivos y demás para luego acabar yendo al mismo bar y cutre de siempre...Al final el camarero es menos estirado, los precios son mas bajos y la gente mas cercana y con todo esto las intenciones del arquitecto, que un principio podrían ser muy buenas y favorables, puede que acaben con propio bar moderno, perpetuando el uso del viejo bar, el de siempre....Como muchas veces pasa aquí en Barcelona, donde vivo...No se si me explicado bien...pero es lo que intuyo...

Saludos!!

Imagen de Carlos

Hola Salfuman, Yo sigo

Hola Salfuman,

Yo sigo sin pensar que se trate de una postura ególatra, e imagino que su autor, cuya profesión nada tiene que ver con la arquitectura, tampoco lo cree así.

Estoy contigo en que en el ser humano influyen muchísimos factores, además de los ambientales, estudios recientes apuntan a la gran influencia que tiene la "anatomía" de nuestro cerebro, trayendo a la actualidad la cita de Ortega y Gasset "Yo soy yo y mis circunstancias". Afirmar que los arquitectos somos los únicos que influímos en el desarrollo del ser humano sí que sería pretencioso además de falso. Lo que trato de defender es que ya que todos tenemos claro que el entorno nos influye, los arquitectos como creadores/manipuladores de nuestro entorno son por tanto influyentes en nuestro comportamiento.

Me gusta el ejemplo del bar que pones y seguiré con él añadiendo un ejemplo clásico: si nos fijamos en los restaurantes de comida rápida hay muchos detalles quelejos de ser casuales solo tienen un objetivo, influir nuestro comportamiento. Los colores vivos y chillones, la música, bancos anclados al suelo y separados de la mesa, taburetes ligeramente inclinados, sillas incómodas, música alta, superfícies lisas reflejantes de luz y sonido, ausencia de absorventes acústicos... todo ello tiene el cometido de que no estemos a gusto en ese sitio y nos vayamos de él nada más acabar de consumir. Es innegable como el entorno más inmediato nos ha afectado.

Es cierto que una alguien no será o mejor o peor persona por vivir en una casa de un determinado arquitecto, o si trabaja en un juzgado de otro arquitecto famoso, pero no es menos cierto que sí que influirá mucho en su manera de ser. Me atrevería a decir que si hacemosedificios "amigables" las personas que lo habiten serán también más amigables.

Saludos

Carlos Cámara Menoyo
Arquitecto y webmaster