El fin de semana pasado estuve visitando, con el equipo Scalae, la Expo Zaragoza 2008. Tenía mucha ilusión por asistir a una Exposición Internacional por primera vez y ver las obras de Patxi Mangado, Nieto y Sobejano, Enrique de Teresa, Alday y Jover o, por qué no decirlo, Zaha Hadid. El hilo conductor del agua también me interesaba mucho, debido a su trascendencia y a su actualidad eterna. Las referencias y la predisposición eran las mejores, pero no fue suficiente para no decepcionarme con lo que vi. Lo que más me dolió fue su ausencia total de contenidos, la banalización de situaciones reales ciertamente problemáticas y la mezcla y confusión de conceptos.