La principal fuente de creatividad para el arquitecto es su pasión por moldear el espacio, a través de los materiales y la naturaleza cumpliendo las necesidades de un cliente o una sociedad, y buscando su permanencia, tanto para servir como para educar y mostrar parte de lo que su momento permite.
Las herramientas para expresar un concepto se han multiplicado y el papel del mundo real y la imagen del mundo virtual se complementan y no solo proyectan una idea, sino que permiten mostrar todo aun sin estar de manera física en el lugar donde se crearon.