...si los arquitectos nos dejan...
A veces tengo la sensación de que, a pesar de lo que podría esperarse de una profesión creativa, los arquitectos somos reacios al cambio. Hace 15-20 años el sector de la construcción (y con él el de la arquitectura) vivió toda una transformación: el uso de programas de CAD como punta de lanza en la introducción de la informática como herramienta de trabajo principal. Cualquier cambio genera una oposición que será tanto más grande cuanto más de revolucionario tenga éste, y el caso que nos ocupa es un claro ejemplo de ello. Yo no viví lo que supuso abandonar el lápiz y papel en su primera fase, era todavía bastante joven, pero sí que he podido vivir, años más tarde, los resquicios de la oposición que suscitó
Cuando accedí a la universidad, en 1998, el uso del CAD ya era algo cotidiano pero algunos de mis profesores se oponían a su utilización, ya que, decían, "coartan la capacidad creativa y proyectual", algo que no ocurría con el uso de Rotring o lápiz y papel. No quisiera parar esta vez en un tema que me apasiona: la relación entre herramientas de trabajo, procesos mentales y obra construida. En su lugar recalcar solamente una cosa: me consta que hoy, 10 años más tarde, todavía hay arquitectos que defienden esta tesis, a pesar de que ya nadie se plantea realmente un entorno productivo basado totalmente en lápiz y papel. Actualmente el arquitecto que tenemos en nuestro imaginario no es esa persona sentada delante de una mesa inclinada con papeles vegetales y escuadra y cartabón, ese lugar lo ocupa una persona que trabaja con ordenador y que hasta lo consulta a través de un dispositivo móvil en la obra. Síntoma de que hay un cambio de paradigma que se ha asumido como hecho.
Y es que, ya lo decía Heráclito, nada permanece, todo cambia, algo que es especialmente cierto en el mundo de la tecnología. Lo que antes decíamos que se asumía como símbolo de modernidad ha quedado obsoleto. El CAD tiene que dejar paso al BIM. Nadie discute las ventajas que introdujo el uso del CAD: mejoraba considerablemente la velocidad de trabajo frente al papel, añadía la posibilidad de guardar y recuperar en cualquier momento la información para consultarla o incluso ¡imprimirla!, se podían corregir errores, hacía fácil la representación de elementos complejos en 3D... Tampoco se niega la revolución que supuso, pero si lo miramos fríamente (algo que solo permite hacer la distancia temporal) nos daremos cuenta de que la revolución fue relativa, pues no era más que la evolución lógica del lápiz y el papel: el primero se convertía en un ratón para introducir series de puntos con coordenadas en el espacio y el segundo en una pantalla. En ningún momento se cambió realmente la manera de trabajar, pensar y entender la arquitectura. No ocurre lo mismo en el caso del BIM.
Las diferencias entre BIM y CAD son más que notables, aunque a priori no parezca que hay ninguna porque ambos usan la misma máquina y un software muy similar en apariencia. Sin embargo el BIM no es una herramienta de dibujo, aunque sirva (también) para dibujar. Su mayor baza no es que permita trabajar más rápido, sino el almacenamiento de información y la relación que existe entre ella, que al fin y al cabo es de lo que hablan sus siglas: Building Information Modelling (o Modelización de la información del edificio). Esto que parece baladí, no lo es en absoluto pues tiene grandes ventajas, a saber:
De lo comentado anteriormente se desprende un corolario interesantísimo: Una de las mayores ventajas que ofrece el BIM es que al ampliar el tipo de información que admite y relacionarla entre ella, abre un gran número de posibilidades de crecimiento que hoy por hoy no existen pero podrían ser una realidad en un futuro muy próximo. tales como:
En resumen: como comentaba al principio del escrito, el BIM introduce un nuevo modo de entender el trabajo en el que planos, datos, detalles... están relacionados entre sí formando un conjunto sólido, un modelo virtual del edificio del que se pueden extraer todo tipo de datos y representaciones, con el objetivo de incrementar la productividad y mejorar la seguridad de que lo que se representa es coherente y correcto. Ese cambio de modelo conceptual es a su vez su mayor enemigo, pues supone, en efecto, un cambio en la manera de trabajar, y eso es algo a lo que muchos no están dispuestos a renunciar o simplemente no pueden. Es evidente que el cambio está a la vuelta de la esquina y será para bien. ¿Le abriremos las puertas los arquitectos?
1: Nombrar archivos (o como mantener el orden en los proyectos)
2: En este artículo de la Agenda de la Construcció Sostenible se desarrolla más extensamente la idea de relacionar programas de BIM con el cálculo energético de los edificios.
Programas BIM:
Un olvido...
13 Enero, 2009 - 19:18 — El_FrancesSe te olvida un programa BIM: VectorWorks 2009 (BIM, parasolid). Aunque también es verdad que puede ser que se quede un poco corto en este tema.
Un dato que hay que remarcar, es que tres de los cuatro programas BIM que están en esta lista pertenecen a Nemetschek; Allplan, Vectorworks y ahora Archicad.
Respecto a la interacción entre programas de distintos ámbitos, Allplan por ejemplo tiene programas como Tricalc (de Arktec) que funcionan de forma bilateral. Aún falta tiempo para que sea algo habitual, pero ya está en marcha. En todo caso, la evolución del nuevo formato universal IFC ayudará mucho en este sentido ya que permite el intercambio de datos 3D avanzados.
Para mi, el CAD siempre ha sido como un Rotring pero en el ordenador. Cambias el Rotring por el ratón pero sigues dibujando lineas y poco más (a parte de las ventajas que ya subrayas). Digamos que es la pluma de finales del siglo 20.
El BIM permite hacer varias cosas a la vez, es una nueva forma de trabajar que rompe totalmente los esquemas. Dibujar muros, ventanas, hacer las mediciones, maquetas virtuales, etc. y casi construir. Es posiblemente por este último aspecto que algunos arquitectos no están a gusto con los programas BIM o por lo menos que tardan en acostumbrarse.
Lo que dibujas es lo que se construye y está presente la tercera dimensión. Te das cuenta rápidamente si podrás construir o no lo que dibujas ya que tienes la tercera dimensión que te permite “viajar” en el proyecto. Algunos te dirán que es precisamente esta parte que te resta creatividad, porque si quieres hacer cosas no convencionales, te cuesta mucho más. Claro, si quieres dibujar bien tienes que solucionar los problemas desde el inicio y no en la obra o en el proyecto ejecutivo como se hacía antes (¿ahora no? ;-) ). Aunque se tiene que reconocer que los programas han hecho muchos progresos en este sentido.
Cuando empece a trabajar BIM con Allplan 14 en el año 97 (y con Archicad 5 en el 95 o por allí) no se podía, por ejemplo, dibujar muros inclinados sin usar trucos. Tenías que dibujar una cubierta pero entonces perdías las ventajas de las ventanas en muros. Igual por las rampas, tenías que dibujar escaleras con altura 0 de peldaño. Ahora si que se puede en Allplan (creo). En los otros no lo sé... Desde entonces muchos programas han cambiado mucho y la evolución es brutal. ¡Y no para!
Por mi parte, tengo muchas ganas de probar el nuevo VectorWorks que tiene muy buena pinta.
Me parece muy interesante
19 Enero, 2009 - 20:07 — Malvarrosa72Me ha parecido muy interesante el artículo que citas de la Agencia de la construcción Sostenible, y la posibilidad de relacionar programas BIM con el cálculo energético de un edificio.
Respecto a la dificultad de incorporar cambios, no pasa únicamente en el sector de la arquitectura, es generalizado porque es más fácil acomodarnos en una "seguridad" fácil, que no arriesgarnos y poner en evidencia nuestras inaptitudes y si además detrás de un posible cambio existe una cuestión económica y/o de poder, evidentemente más difícil es cambiar.
¡Ah! se me olvidaba, me ha encantado también el chiste de mendi sobre la versión antigua del CAD
Buen ejemplo...
30 Septiembre, 2009 - 23:10 — El_FrancesPara seguir con el tema unos meses después, os pongo el link de un video (en inglés) realizado por los creadores de VectorWorks (Nemestchek). en principio el video defiende la posibilidad de ayudas que puede facilitar el programa a la hora de concebir de forma sostenible. Pero a parte de este tema dudosamente de moda, el video enseña bastante bien cuales pueden ser la ventajas de un programa BIM...
Aquí tenéis el video: VER
Ahora novedades
3 Octubre, 2009 - 11:51 — El_FrancesHan puesto otro vídeo con las novedades de VectorWorks 201. Lo podéis ver aquí. También ayuda en ver las posibilidades. A mi me han impactado las cotas bloqueadas...