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¿Expo? Zaragoza 2008

 Vista del entorno

El fin de semana pasado estuve visitando, con el equipo Scalae, la Expo Zaragoza 2008. Tenía mucha ilusión por asistir a una Exposición Internacional por primera vez y ver las obras de Patxi Mangado, Nieto y Sobejano, Enrique de Teresa, Alday y Jover o, por qué no decirlo, Zaha Hadid. El hilo conductor del agua también me interesaba mucho, debido a su trascendencia y a su actualidad eterna. Las referencias y la predisposición eran las mejores, pero no fue suficiente para no decepcionarme con lo que vi. Lo que más me dolió fue su ausencia total de contenidos, la banalización de situaciones reales ciertamente problemáticas y la mezcla y confusión de conceptos.
 

En nuestra primera parada en el pabellón de España (no podía ser de otra manera) pudimos notar una ausencia notable de carteles informativos. Conceptos como la tensión superficial se explicaban con dos imágenes abstractas que no ayudaban para nada a entenderlo. Otros como la erosión o el transporte que provoca el agua se explicaban con un vídeo de agua moviendo una hoja seca. En ningún momento se explicaron bien los conceptos, los carteles solo se leían bien en castellano, porque los otros idiomas (inglés y francés) estaban escritos por la cara posterior de éstos, así que quien lo descubría no podía mirar el expositor al mismo tiempo. Sin embargo la guinda se la llevó la exposición de arquitectura sostenible. Lo primero que se ve al llegar (después comprobé que es lo único que se ve realmente) es un enorme póster que ocupa toda la pared con fotomontajes de edificios “supuestamente sostenibles”, muy en la línea de lo que estamos acostumbrados a ver en las portadas de AV Monografías. Tras mirar los créditos se confirman las sospechas: la exposición ha sido comisariada por Luis Fernández-Galiano, quien sorprendentemente nunca ha destacado por su arquitectura sostenible, su compromiso ambiental (que no digo que no lo tenga) o la crítica. En frente del cartel había 9 expositores que explicaban, cada uno, una obra de arquitectura y estaban rodeados de un montón de pelotas de plástico azul (quiero pensar que reciclado y biodegradable, por eso de la sostenibilidad y de predicar con el ejemplo). Precisamente por culpa de esas pelotas, que podían hacer caer a algún visitante, se cerró el recinto de los expositores, imposibilitando cualquier intento de leer o entender las obras expuestas. A nadie parecía importarle que no se pudiese leer la información de cada obra, o ver los planos y maquetas. Y para muestra de lo mucho que cuidan los contenidos en la Expo, un botón. Uno de los paneles inaccesibles de la exposición de arquitectura sostenible mostraba este mensaje a pantalla completa informando que la licencia del Norton Antivirus había caducado (ver foto). Y si alguien quería saber por qué está allí esa selección de edificios o por qué son sostenibles se quedará con las ganas, ya que en ningún momento de la exposición se explica (de ahí a que lo haya puesto entre comillas anteriormente). Otra ocasión perdida para entender la arquitectura y la sostenibilidad.

SplashCon este mal sabor de boca visitamos el pabellón vertical que es la Torre del agua. En este caso no pudimos ver una exposición con nombre, como las del pabellón de España, más bien se trataba de una serie de imágenes relacionadas con el agua y el clima ¿? en el zócalo, y una serie de hitos cada dos plantas en el fuste de la torre. Solo dos tenían título, bastante peregrinos por cierto: “cambiamos con el agua” y “el agua nos hace soñar”. Si no fuese por las explicaciones de las siempre amabilísimas chicas de comunicación, jamás hubiese podido entender que dos hitos idénticos asimilables a un óvulo, uno al principio y otro al final, unos cojines en el suelo, unas fotos de bautizos, bodas y ritos de iniciación o una interpretación de pacotilla de sueños relacionados con el agua, explicaban los estados del ser humano, desde que nace hasta que muere.
Tras subir los 23 pisos de la torre por la rampa de ascenso y contemplar las maravillosas vistas de Zaragoza desde todos los puntos (a partir de la planta 15 ya las conoces de memoria) y de poder ver desde todos los ángulos y alturas imaginables la impresionante escultura splash se llega a la tienda de regalos y al bar. Otro indicador de lo mucho que importan los contenidos en esta Expo Internacional. ¿Casualidad que el aire acondicionado no funcionase en las últimas tres plantas?. 

Pabellón puenteEl pabellón puente fue, sin embargo, una sorpresa positiva. Ya he dicho en algunas ocasiones (1, 2) que no soy devoto de Hadid, pero he de admitir que me pareció funcional, lo cual parece ser mucho para lo que nos tiene acostumbrados. Más allá de las formas, que considero anecdóticas, o de los acabados, bastante toscos (ver foto), me gustó la idea de recorrido expositivo que propone. También me gustó la exposición que contenía, “Agua, recurso único”, si bien he de admitir que tenía un tono alarmista (quizá necesario) y yo a veces me distraía mirando el edificio. 

Ya en el día siguiente vimos el pabellón de la sed, obra de Enric Ruiz-Geli, que parece ser que no ha llegado a funcionar (no se si por el dispendio de evaporar agua para tener una costra de sal o porque ésta haya obturado los evaporadores) y se ha convertido en una carpa muy cara. La temática de la exposición “sed”, comisariada por Pietro Laureano, estaba muy bien, clara y necesaria, sin embargo los audiovisuales que allí había dejaban bastante indiferentes. Una exposición muy interesante pero con un tratamiento regular, aunque vistas las otras parece que había que alegrarse de ello.

El acuario fluvial, el más grande de agua dulce de toda Europa, es uno de los pabellones más visitados tal y como indican desde la organización. Tanto es así que han quitado los carteles de los acuarios para que la gente no se entretenga más de lo debido visitándolo (supongo que pagar los 35€ de la entrada de la expo y esperar más de dos horas haciendo cola para entrar no es motivo suficiente para disfrutar con calma de él). La única opción de saber qué se está viendo en cada momento, dicen desde el hall de acceso, es comprar el librito de 2€, que parece incluir el derecho a pararse el tiempo que sea necesario. Una vez escuchado el discurso de “bienvenida” estamos ya en condiciones de entrar al acuario, eso sí, después de pasar, de uno en uno, por la foto de rigor que nos venderán a la salida. Indignante. No se cómo no se les cae la cara de vergüenza.

El faro. Foto vista en flicrk y realizada por magudo1955 El edificio conocido como El Faro, obra de Ricardo Higueras y dedicado a las ONG e iniciativas ciudadanas, fue un oasis en el desierto de decepciones en el que se había convertido la Expo. Bajo ese común denominador más allá del agua, podían encontrarse varias exposiciones con enfoques interesantes: Derecho humano al agua potable y al saneamiento; Degradación de ríos, lagos, humedales, acuíferos y mares. Servicios ambientales; Cambio climático; Gestión de riesgos de emergencias ; Grandes presas ; Gestión pública del agua; Usos y abusos y Conflictos por el agua. Todas ellas acompañadas de las apasionadas y entrañables explicaciones de los voluntarios.
El propio edificio era una lección viva de construcción sostenible, de utilización de materiales tradicionales y de cómo aprovechar sus formas y recursos (como evaporar agua bajo un molino y crear corrientes de aire) para conseguir un confort interior más que aceptable, todo ello, decían, sin consumir ni un kW de energía. La electricidad necesaria para su iluminación provenía de las pequeñas placas fotovoltaicas de la cubierta. Sin embargo, la decepción fue notable al descubrir varios conductos con rejas de ventilación expulsando aire frío a gran velocidad (ver foto) . Aire acondicionado, vaya. Todo lo que había escuchado sobre el edificio y sus bondades sostenibles acababa de caer por su propio peso, junto con su credibilidad. Una gran ocasión perdida de predicar con el ejemplo y comparar los resultados obtenidos con los edificios vecinos, dejando de ser un edificio sostenible de boquilla

Pabellón de agua extremaNuestra última parada fue la última decepción. El pabellón de agua extrema obra de Fran Aleu, realizado casi íntegramente en vidrio tintado tiene una luminosidad interior tan grande que los vídeos de la exposición de catástrofes naturales causadas por agua (sea por exceso -inundaciones, tsunamis...- o por defecto -sequías-) se convertían en paneles casi blancos que apenas podían verse. Imagino que debía de tratarse de un detalle nimio, porque pocos se pararon a mirarla o a "jugar" a mover el puntero del mouse con la mano para ver una serie de estadísticas de catástrofes y víctimas mortales por países. La verdadera motivación por haber hecho más de tres horas de cola parecía ser otra y estaba por venir en la segunda mitad de la exposición: la proyección "Agua extrema", que permitiría experimentar cómo se vive una tormenta torrencial o un huracán. Los chubasqueros que nos dieron, los asientos móviles de plástico donde nos sentábamos, los charcos de agua en el suelo y los enormes ventiladores de la sala parecían garantizarlo. El vídeo, una película con pretensiones de documental acerca de tres historias personalistas sobre las inundaciones de Biescas, el tsunami de Tailandia de 2004 o el paso del Katrina por Nueva Orleans, me pareció poco menos que una farsa, un insulto, de seis minutos de duración. Con final feliz, eso sí.

Creo que estos seis minutos que duró la proyección resumen a la perfección lo que parece ser en realidad esta expo: un espectáculo enorme, disfrazado de cultura, que esconde una suerte de parque temático y bazar especializado cuyo objetivo es deslumbrar y alienar al visitante para que se gaste unos cuantos euros y se quede con la falsa sensación de satisfacción por haber aprendido algo nuevo.

Y después de todo esto cabe preguntarse ¿de qué ha servido la Expo? Queda claro que para aprender acerca del agua, no. Quizá para recaudar dinero para Zaragoza, si bien dudo que sirva para amortizar la inversión. Quizá se trate de una de esas operaciones tan a la moda desde el Gugghenheim de Bilbao para situarla en el mapa (sin importar lo que se diga de ella). Y ¿qué ocurrirá con todos estos edificios, algunos como la torre del agua de difícil reutilización, una vez se acabe la expo? ¿Es lícito, en los tiempos actuales, embarcarse en una operación depredadora de recursos naturales y económicos para albergar un evento de apenas cuatro meses de duración bajo el tema de la sostenibilidad?

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Imagen de mercedes2

Carlos: Mi sensación de

Carlos:
Mi sensación de frustración fue similar a la tuya, y coincido con muchas de tus apreciaciones …. incluyendo a Zaha Hadid. El puente es, de lejos, uno de los pabellones que deja algún mensaje.
Creo que algunos de los países se pueden rescatar, recuerdo ahora el de Dinamarca.
Pero sí, lo que caracteriza a esta Expo es la falta de contenidos y el claro fin comercial … llevado a su máxima expresión.
Queda sin embargo una reflexión, y nos es más fácil llegar a ella a los que estuvimos … el derroche de litros de agua con el fin(?) de proteger ese recurso que va quedando escaso!

Imagen de Laura

Carlos, creo que has

Carlos, creo que has explicado muy bien la frustración que tenemos muchos de los visitantes de la Expo. Ver que se han gastado tantísimo dinero en hacer algo para fomentar la sostenibilidad y el uso responsable del agua y que, en verdad, todo se queda en algo "de boquilla".

Sobre la suspuesta sostenibilidad de la Expo he encontrado esta noticia en el Periódico de Aragón:

Citar

La Expo consume más luz que todo el barrio de La Almozara
La demanda media diaria del recinto es de 13 megavatios, el 1% de Aragón

06/09/2008 GRAN PARTE DE LOS EDIFICIOS DEL RECINTO SE ILUMINA CADA NOCHE POCO ANTES DE LA HORA DE CIERRE DE LOS PABELLONES DE PARTICIPANTES.


Centenares de audiovisuales funcionando de forma ininterrumpida en decenas de pabellones de diez de la mañana a diez --u once-- de la noche; la iluminación de edificios tan emblemáticos como la Torre del agua, el pabellón puente, el pabellón de Aragón, el acuario, el pabellón de España o el Palacio de Congresos; más de mil espectáculos que requieren de luz y sonido, entre ellos Iceberg; decenas de pantallas de información dinámica funcionando durante 17 horas cada día; y los diferentes departamentos administrativos y de comunicación activos de forma permanente en la organización, entre otras actividades, requiere de un consumo eléctrico tan importante que, en solo 25 hectáreas, supera con 13 megavatios de media el gasto del barrio de La Almozara (8 MW), de 528 hectáreas y donde residen 25.767 habitantes.

Aún así, desde Expoagua destacan el importante ahorro energético que estas cifras suponen, ya que, según explicó el jefe de Servicio de Instalaciones, Marc Ruiz, "están muy por debajo de las previsiones iniciales y lejos de la capacidad máxima que soportaría la subestación eléctrica de la que se alimenta (es de 40 megavatios)".

La demanda eléctrica se ha mantenido durante toda la muestra en torno a esta cifra, "salvo durante la primera semana de julio, cuando se registró una importante subida debido a las altas temperaturas", explicaron fuentes oficiales de Eléctricas Reunidas. Entonces alcanzó la punta máxima de demanda, de 15 megavatios, comparable, por ejemplo, al consumo habitual en estas fechas en todo el barrio del Actur.

No obstante, los 13 megavatios de media suponen el 1% de la demanda eléctrica de Aragón (1.300) y casi el 2% de Zaragoza (700). Están muy lejos de algunos emplazamientos de la capital aragonesa que, por su actividad industrial, superan en mucho este consumo. Es el caso del polígono de Malpica, con 25 MW, o de Pla-Za, que con la reciente apertura del centro comercial Pla-Za Imperial ha aumentado su demanda a 22 MW.

Dentro del recinto, es un ejemplo de consumo responsable el pabellón de España, donde la demanda asciende a 180.000 kilovatios al mes, o lo que es lo mismo, el bosque diseñado por el arquitecto navarro Patxi Mangado gasta al día una media de 6.200 kilovatios.

Desde Eléctricas Reunidas, por otra parte, subrayan que "es destacable que en un evento de semejante envergadura no se haya producido ninguna incidencia en el suministro". De hecho, la subestación eléctrica instalada junto a la noria siria del parque del agua, de 132/15 kilovoltios, ha sido "suficiente" para garantizar el suministro. La central toma la energía del anillo que une las estaciones de Los Leones, ubicada en la carretera de Huesca, y la de Miraflores, de la avenida Cesáreo Alierta.

DISEÑADO PARA LA POS-EXPO

Existe una segunda subestación construida bajo tierra junto al hotel Hiberus, de 45/15 kilovoltios, que fue creada para actuar como refuerzo ante un posible apagón o bajada de tensión en el suministro de la red principal. Sin embargo, "de momento no ha hecho falta utilizarla", afirman desde Eléctricas Reunidas.

Forma parte del diseño que se pensó para el recinto, teniendo en cuenta que será reutilizado en un futuro como parque empresarial y mantendrá gran parte de los edificios, sobre todo los que cuentan con mayor iluminación cada día.

Imagen de el_micky

y sin embargo....

Y sin embargo, una Expo es espectáculo. Cualquier cosa que vaya más allá es un valor añadido, así que esperar que ese valor añadido esté presente en toda la Expo creo que es esperar demasiado.

¿Servirá realmente para algo el haber centrado el "tema" de la expo en el uso responsable del agua? Francamente, lo dudo mucho. Aún así, supongo que es un buen síntoma el propio hecho de que se haya elegido este tema para un evento como este. Una prueba de que algo está cambiando en la conciencia colectiva. O eso espero.

Lo que deseo de verdad es que Zaragoza aproveche la descomunal inversión realizada en el evento y pueda aprovechar-la para mejorar la ciudad, sus infraestructuras, su oferta de servicios, etc. Lo peor que le puede pasar es que todo haya sido una enorme falla de 4 meses, que deje tras de si un cementerio de enormes esculturas-contenedor inservibles.

Imagen de Rtorre

En su dia escribi algo parecido....

Pero si es cierto que mi post es malo y con mas rabia, a mi la expo me parece el festival de las medias verdades,no me extraña que te sientas así, es un camelo constante...He vivido la situación interna gracias a que mi chica trabajo allí eventualmente y pedido ver muchas perrerías con la gente del espectáculo, bastante bochornosas...y por cierto, muy poco sostenibles....En fin..Un saludo!

http://elsexoylaguerra.wordpress.com/2008/09/08/la-expo-de-zaragoza-se-p...

Imagen de Carlos

más dudas sobre la expo

Micky: estoy contigo en que una expo también es espectáculo. Si quisiéramos tener mucha información sobre un tema concreto, con exposiciones, charlas... seguramente iríamos a un simposio o un museo antes que a una expo. Quizá mi problema está en que esperaba mucho más de ella. Lo que no comparto es que todo lo que venga además del espectáculo está de más. Igual que hablaba de simposios y museos, si quisiera ver espectáculos iría al circo o a una feria, no a una expo.

Lo que no me gusta en absoluto es que con la excusa de poner en boca de todos un tema de tal importancia se acabe haciendo de cualquier manera. Yo soy de los que opina que no siempre es bueno que la gente hable sobre un tema, más bien creo que solo es positivo si lo que la gente dice es positivo. Yo no soy tan optimista como tú y no creo siquiera que una expo como esta sirva para cambiar la conciencia colectiva. ¡Si ni tan siquiera se sale del recinto con tres conceptos relacionados con el uso sostenible del agua!

Respecto al aprovechamiento posterior del recinto, comparto al 100% tu preocupación y la de Rtorre (que por lo que se lee en su blog también quedó muy descontento de todo aquello) que es realmente lo que importa en actuaciones como esta y lo que las hacen realmente sostenibles o no.

Después de todo esto, no dejo de pensar acerca de la vigencia que tienen a día de hoy estos eventos en los que no hace falta moverte del sofá para saber qué hacen en tal o cual país (que era el objetivo principal de las Expos cuando se crearon). Sospecho que no. Y si es así valdría la pena preguntarse, tal y como hacen en este blog, si realmente vale la pena"invertir" en este tipo de actuaciones urbanísticas. ¿O debería decir despilfarrar?

Carlos Cámara Menoyo
Arquitecto y webmaster

Imagen de el_micky

aclaración

Carlos: Creo que no me expresé correctamente. Cuando escribí que "esperar cualquier valor añadido está de más" quería ser una afirmación sobre como son las expos, no una expresión de como deberían ser. Está claro que para que un evento de estos tenga algún sentido debería tener este tipo de valor añadido, pero me parece que estamos muy lejos de esto y, por lo tanto, esperar que lo va a tener es por lo menos optimista.

Llegados a este punto, espero que la post-expo sirva para algo a Zaragoza como ciudad.

Ah, insisto: dudo que una expo centrada en el uso responsable del agua sirva para nada en este sentido. Creo que en este punto coincidimos. Lo que decía es que puede ser un buen síntoma el propio hecho de que se haya planteado un tema así para algo como una expo.Llámame optimista. ;)

Estoy muy de acuerdo con tu último párrafo. Supongo que algo de eso quería hacer el "Forum de Barcelona", que se inventaron para poder hacer la gran actuación urbanística que querían hacer, pero la excusa era algo parecido a una expo pero "actualizada a nuestros tiempos". De todos modos creo que tampoco acabaron de acertar en cuanto a la propuesta-excusa, aunque las intenciones fueran buenas. Prueba de ello es que nadie lo entendió y nadie (?) les ha seguido el camino abierto.

Imagen de Hansbrinker

A pesar de que estoy

A pesar de que estoy bastante de acuerdo con la sensación que te ha dejado la expo, solo me gustaria apuntar un par de cosas que la mayoria de criticas han dejado de lado.

La expo como algo mas que espectaculo arquitectonico. Que digo yo que la expo eran mas que edificios, no? Habia conciertos, espectaculos callejeros, teatro... muchas cosas de las que los visitantes han podido disfrutar (yo al menos lo hice), y coño, eso tambien es riqueza, cultura, conocimiento... Es verdad que un visitante esporadico poco o nada puede disfrutar, pero la gente de Zaragoza, o la gente que ha podido ir en un periodo mas prolongado estoy seguro de que ha podido disfrutar mas de estas cosas, y que le han dejado una huella mas profunda que las ampollas que se hizo subiendo la fucking torre del agua (a la que por cierto, le van a poner forjados por el medio para hacer oficinas, que no se queda hueco vamos)

La expo mas alla de la expo. O lo que mas me gusto a mi, la ciudad de Zaragoza, los cambios sucedidos en esta gracias o mediante la expo, los 40 kilometro de paseo por el Ebro, los tres puentes nuevos, la estación de tren, el aeropuerto... Yo no me imaginaba Zaragoza asi, y tuve la suerte de disfrutarla con guias autoctonos, y la verdad es que me sorprendio gratamente, la ciudad, su gente, y todo lo nuevo que habian conseguido. Ya se que es una excusa un poco cutre, y que que sea necesario realizar una expo para poder hacer estas cosas es triste, pero hay que analizar las cosas en conjunto, no? Y si asi lo hacemos, lo que ha ganado la ciudad es bastante mas de lo que ha perdido con este espectaculo (que no se me ocurre otra manera de calificarlo).

Por lo demas, de acuerdo con la sensacion que a todos nos a dejado la expo.

Imagen de Jesús M. Arcos

Parque del Agua de la Expo de Zaragoza

Hola a todos,

Soy Jesús Arcos y como miembro del despacho aldayjover he participado en la dirección de obra del Parque del Agua de la Expo de Zaragoza.

Estoy de acuerdo en casi todo lo que he leído en este foro sobre la Expo.
Yo también me sentí decepcionado con el contenido y con alguno de los edificios (aunque ya iba avisado porque pude entrar varias veces durante las obras y ya me lo temía).

Pero también me produce algo de decepción ver lo desapercibido que ha pasado el Parque para la gente de fuera de Zaragoza (vosotros incluidos, ya que sólo Carlos hace una mínima mención al principio).
La verdad es que no me lo esperaba, aunque teniendo en cuenta la dimensión de la Expo y el precio, entiendo que la gente no desperdiciara un par de horas de su visita a Zaragoza para pasear un Parque recién plantado y, por tanto, aún poco espectacular.
Supongo que es mucho mejor ocupar esas 2 horas en hacer la cola del Acuario o subir la rampa de la Torre del Agua.

De todos modos creo que la desvinculación de la Expo no ha sido del todo mala para el Parque. Parece que se ha salvado de las críticas (de momento).

O, a lo mejor sólo se le ha dado una tregua para que la naturaleza acabe de construirlo y, así no dejarnos la excusa de que es un Parque y que necesita unos años, blablabla...

A día de hoy (o de hace unos días, cuando no hacía tanto frío), el Parque ya está muy habitado y los maños caminan felices por él y se sorprenden al descubrir algún nuevo jardín, juego, rincón o banco... y aún les quedan muchos.
En realidad ese debería ser el principal fin de la obra, aunque a todos nos gusta asombrar al resto del gremio, ese Parque es de los zaragozanos.

Para concluir os pediré un favor que es lo me ha impulsado a participar en el foro.
Me gustaría que no le cogierais manía a Zaragoza por el "descontenido" de la Expo(es una ciudad desconocida y muy generosa que he podido saborear y ver crecer durante estos dos últimos años) y que dentro de dos o tres de años, a final de primavera, os volvierais a acercar por allí y descubrierais 3 cosas: El Parque del Agua, la Aljafería y los pinchos de la calle del Tubo.
Estoy poniendo el Parque a un nivel altísimo al englobarlo en ese grupo de delicias. Espero que no os decepcione.

Estoy ansioso de saber lo que pensaréis dentro de 30 meses tras esa visita. No dejéis de hacérmelo saber.

Muchísimo gusto,

Jesús M. Arcos

Imagen de Art Futura: Splash 西班牙未来艺术节:《飞溅》 : nonone

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