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CAPÍTULO 1: Planificación I

La planificación es el primer paso por el cual todo texto y todo escritor debe pasar. El temido reto de la hoja en blanco. Reconozco que, personalmente, esta es la fase que más me aburre de todas. Este "aburrimiento" puede aparecer, sobre todo, si el emisor del texto ya tiene muy claro cuál va a ser el tema general del texto y las ideas bastante claras. Sin embargo, desde un punto de vista textual, esta es la fase que más ayudará a que nuestro texto tenga un contenido coherente e interesante.

El primer paso paso que se debe tener en cuenta antes de escribir un texto y que en muchas ocasiones no se reflexiona es la relación entre el emisor y el receptor. Debemos plantearnos si el texto es para un público general (que desconoce especificidades de la arquitectura) o un público especializado en la materia. Según el tipo de lector al que nos dirigimos compartiremos un conocimiento un específico sobre el cual no realizaremos explicaciones o podremos utilizar más o menos vocabulario técnico. También tenemos que pensar cuál es nuestro posicionamiento como autor: ¿me presentaré como un experto en la material? ¿Es un texto objetivo o subjetivo? ¿Quiero convencer al lector de algo? Todas estas preguntas nos guiarán para decidir cómo debemos enfocar el texto, si debe tener un carácter objetivo o subjetivo, cuál es la tipología textual que debemos tener como referencia o cuáles son los conectores más óptimos para nuestro propósito.

Una vez hemos decidido cómo nos presentaremos, el nivel de especificidad y la tipología textual principal de nuestro escrito, debemos concretar el tema principal o tesis del texto. En muchas ocasiones, nos pueden dar un tema demasiado general ("no sé, habla de los arquitectos-vedette", te pueden decir) y, por tanto, tendremos que decidir en qué nos queremos centrar. En este punto se corren dos peligros: elegir un tema demasiado amplio (quizás esté bien para un libro, pero no para un artículo) o caer demasiado en la especificidad. Es importante saber cuánto queremos que ocupe nuestro texto, ya que ello determinará en gran parte la amplitud del tema principal. Para conseguir elegir un tema principal e ideas que aparecerán en el texto podemos utilizar una serie de técnicas que, a continuación, explicaré.

La lluvia de ideas es una técnica que podemos utilizar tanto para escoger una tesis principal como para completar con ideas secundarias nuestro texto. Por ejemplo, cogemos papel y lápiz (es imprescindible anotar todo lo que pensamos, no solo pensarlo) y vamos haciendo un listado de todo lo que nos sugiere "arquitecto-vedette". En el caso en el que estemos haciendo la memoria de nuestra obra, podemos anotar todo el proceso que hemos seguido para llegar al resultado, las novedades o particularidades la obra, el concepto que hay detrás, especificidades de la obra... Vuelvo a repetir: es muy importante apuntar en papel (o en la pantalla del ordenador), no simplemente pensar y anotar absolutamente todo lo que se nos ocurra. Quizás esa idea te parezca absurda ahora, pero más adelante te puede servir para completar tu texto.

¿Y qué pasa si no sé qué decir? Hay varias técnicas que puedes utilizar para forzar ideas nuevas. En primer lugar, te puedes plantear algunas preguntas que se asemejan a las fórmulas periodísticas: ¿qué?, ¿quién?, ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿cómo?, ¿por qué?. Es la técnica denominada la estrella. Por supuesto, estas preguntas se deberán adaptar a cada texto, ya que algunas preguntas no podrán ser contestadas en algunos escritos o no tendrán relevancia. Otra técnica que se puede utilizar es la del cubo. Esta consiste en seis verbos que nos ayudan a plantear seis puntos de vista diferentes sobre un mismo tema. Por ejemplo, tendremos que describir nuestra obra, compararla, relacionarla, analizarla, aplicarla y argumentarla. En tercer lugar, podemos utilizar frases que comiencen con expresiones comunes como "lo más importante es...", "tenemos que evitar que...", "quiero conseguir que...", "no estoy de acuerdo con...", "me gustaría...". Finalmente, hay mucha gente que prefiere la escritura libre, es decir, escribir ideas sin relacionarlas ni organizarlas. Si se elige esta técnica, hay realizar un proceso más profundo de re-redacción y de corrección. Es por ello que yo solo recomendaría esta opción a personas que tengan muy claro de qué tratará su texto y tengan mucha habilidad en la escritura.

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Muy interesante el

Muy interesante el artículo. Estoy pensando en abrir un blog y seguro que me servirá para cuando me decida a escribir.

hector

Imagen de Carlos

Acerca de blogs y la escritura

Hola Héctor, te informo que si estás  pensando en hacerte un blog, en +arquitectura puedes create uno (eso sí, tendrías que registrarte, pero es fácil y no tiene ningún riesgo). Tienes más información acerca de las ventajas que ofrece tener un blog aquí así como de las particularidades en esta página.

Y volviendo al tema principal: estoy de acuerdo contigo, se trata de un artículo muy interesante, que seguro que puede sernos de utilidad a muchos. Tanto a los que somos aficionados a escribir como los que no, pero se ven forzados a escribir (estoy pensando en escribir las memorias de un proyecto para un concurso, o para una revista, por ejemplo). En la carrera se nos hace mucho énfasis en que sepamos explicar los proyectos gráficamente, con planos, croquis, perspectivas... e incluso maquetas o renders. Cuanto menos hablemos y, sobretodo, cuanto menos escribamos, mejor. Entiendo la postura perfectamente: en la mayoría de casos no tendremos oportunidad de escribir largos textos que expliquen un proyecto ni tendremos la suerte de que alguien los lea por completo. Y aún en el caso de que se cumpliesen estos dos supuestos, seguramente no explicarían tan bien (y por supuesto tan rápido) el proyecto. Sin embargo, esta posición pedagógica tiene como "efecto secundario" que muchos de nosotros descuidemos la escritura, que es muy importante en cualquier campo, incluso dentro de la arquitectura, porque no todo se reduce a planos ymaterial gráfico.

Me gusta mucho esta iniciativa, Laura, y la seguiré atentamente.

Saludos

Carlos Cámara Menoyo
Arquitecto y webmaster

Imagen de Laura

Muchas gracias a los

Muchas gracias a los dos.

He recordado que quería escribir que, si hay algún punto que no queda claro o que alguien quiere que explique en más profundidad, estaré encantada de hacerlo.

Este es un claro ejemplo de mala planificación: un punto importante en el texto que no ha sido mencionado ;)

Imagen de Hansbrinker

Bueno, ya lo he dicho en el

Bueno, ya lo he dicho en el comentario del anterior post (cosas de engancharse despues de un tiempo de desenganche, que llega tarde uno a las cosas) pero estoy totalmente de acuerdo con Carlos, en la carrera se centran en el aspeco grafico, pero luego, ni es tan importante uno como lo poco importante es el otro, vamos, que deberian ser cosas complementarias de igual importancia.