otros colores:
otros tamaños: 60% 70% 80% 90%

Cita aleatoria

... es como para creer que al buen Dios, que creó el mundo, no le gusta que los hombrecillos tengan por su parte (aunque a su reducida escala) una pasión parecida...

Dear Architect, I'm sick of your shit

Dear Architect, I'm sick of your shit

Os envío una carta que encontré por internet, para ver qué opináis.
Me he permitido traducirla al castellano, pero si ponéis el título en google seguro que la encontráis... En inglés me parece aún más sarcástica...
Dedicado especialmente a los que vivimos rodeados de arquitectos sin serlo.

Citar
Hace tiempo, mucho tiempo en una época remota, tuve un amigo que estudiaba arquitectura para llegar a ser, se supone, arquitecto.
Mi amigo me presentó otros amigos, que también estudiaban arquitectura. Esos amigos tenían otros amigos que eran arquitectos de verdad, como los arquitectos que hacen arquitectura de verdad y que diseñan edificios de lujo que parecen consoladores de cristal. Y estos arquitectos de verdad conocía otros arquitectos de verdad y ahora todos mis amigos son arquitectos. Y todos diseñan consoladores de cristal en los que nunca viviré ni trabajaré y que solo sirven para que me tapen las vistas de Barcelona.
No me toméis a mal, arquitectos. Me caéis bien como personas. Creo que sois buenos, oléis bien (la mayoría de las veces) y me gustan vuestras gafas. Tenéis unos pelos de locos que, si tenéis suerte, siguen en la cabeza en su mayoría. Pero no me interesa la arquitectura. Es verdad. Esto es lo que me interesa:
*burritos
*erizos
*café
Como podéis comprobar, la arquitectura no está en la lista. Supongo que en la lista de cosas que me interesan se encontraría en algún punto entre los hongos de los pies y la colonoscopia invasiva.
Tal vez, si no hablaseis tanto de ella, me interesaría más. Cuando señaláis a un cilindro de vidrio y decís orgullosos: ¡eh! mi estudio diseñó eso, yo suelto una risita y digo que parece una cachimba. Me giráis la cara, enfadados y avergonzados, pensando: claro, no lo entiende. ¿Qué va a entender? Sólo es una escritora. No es arquitecta. Respeta a las vocales, no a las pollas de cristal. Y entonces añadís: estoy proyectando un centro de ocio, y yo pregunto qué es eso, y vosotros contestáis que es un sitio dónde se ofrecen bienes y servicios y se venden cosas. Entonces yo añado: ¡ah! Quieres decir un centro comercial. Y decís que no, que es un centro de ocio. Y yo insisto en que parece un centro comercial. Vivo al lado de Diagonal Mar, coño, sé que lo que es un centro comercial.
Arquitectos, nos os voy a mentir, me tenéis confundida. Trabajáis sesenta u ochenta horas a la semana y seguís siendo pobres. ¿Por qué no me invitáis a una copa? ¿Dónde están los ricos? Tal vez os lo gastáis en vino. O quizás en putas y mamadas. No estoy segura. Es un misterio. Dejaré que los científicos los investiguen.
A los arquitectos os encanta discutir cuántas horas duermen. Uno dice que ha estado en el estudio hasta las cinco de la mañana y volvió dos horas más tarde. Entonces otro dice: eso no es nada. No he dormido en toda la semana. Y otro añade: ¿sabes qué? Yo nunca he dormido. Queridos arquitectos, todo vuestro trabajo y todo lo que habéis conseguido no está relacionado en absoluto con las horas que no habéis dormido. ¿Os suena Rem Koolhaas? Es un arquitecto muy famoso. Lo sé porqué me lo habéis dicho. He oído que Rem Koolhaas está siempre durmiendo. Seguramente, ahora mismo está durmiendo. Y tengo entendido que realiza sus obras, tíos. Y también me han contado que hace cosas alucinantes, está haciendo un edificio que no se parece a una polla de vidrio, sino a una vagina de hormigón. Si duermes más, tienes una vagina. Ya podéis aprender de Rem Koolhaas.
Entendedme, la vida es dura conmigo. Los arquitectos forman una parte importante de mi vida. Me llaman a las once de la noche y me dicen: ¡ey! Acabo de salir de currar, ¿has cenado? Tío, son casi las doce, ya hace horas que cené. De hecho, hace tanto que cené, que vuelvo a tener hambre. Vale, iré. Entonces voy, y hay otros arquitectos que hablan de atajos de AutoCAD y algo relacionado con placas eléctricas y no hice nada más en todo el día, vaya mierda. Y miro a la mesa, a los pobres, cansados y hambrientos arquitectos y pienso que solo tengo una bala en la pistola. ¿A quién elijo?
Tengo un amigo que es médico y me da drogas. Y yo me lo paso bien. Tengo otro amigo que es abogado y me ayudó a denunciar a mi casero. Mis amigos arquitectos no me dan nada. No hay drogas, no hay tratamientos médicos y no saben citar a nadie al juzgado. Un amigo mío arquitecto calculó que mi apartamento mide 17 m2. Eso estuvo bien, gracias.
Supongo que me podríais preguntar qué me hace ir con arquitectos como vosotros. Les doy alegría. Les grito cuando empiezan a hablar de arquitectura. Les obligo a hablar de temas mucho más interesantes, como los huevos de pavo. ¿Por qué comemos huevos de gallina, pero no huevos de pavo? Son más grandes. Y a la gente les gusta el pavo. ¿Veis? No tengo miedo a los temas comprometidos.
Así que, queridos arquitectos, me quedaré con vosotros, pero solo un poco más de tiempo. Y espero que un día lleguéis a ser doctores o abogados o que calculéis mis impuestos. Y nos reiremos de aquellos tiempos en los que os pasabais toda la noche hablando de un europeo que nunca conoceréis, que ha diseñando un edificio que nunca veréis porque estáis demasiado ocupados proyectando algo que nunca se construirá. Pero aunque ese día no llegue, llamadme, estoy libre.
Un saludo cordial,
Annie Choi

0
Sin votos (todavía)
Tu voto: Ningun

Opciones de visualización de comentarios

Seleccione la forma que prefiera para mostrar los comentarios y haga clic en «Guardar las opciones» para activar los cambios.
Re: Dear Architect, I'm sick of your shit

Por desgracia, demasiados somos así... por suerte, no todos somos así. :wink:

Que partón! Muy bueno el enlace, gracias Laura. :D

Re: Dear Architect, I'm sick of your shit

Muchas gracias por traducir el texto y compartirlo con nosotros, Laura.

Me consta que hay personas que han leído este texto y se han ofendido (¿por qué no lo escribís aquí? ;) ) A mi personalmente me ha hecho mucha gracia y mucha pena, un poco en la línea de lo que comenta Micky, porque me he visto reflejado en muchas situaciones y en otras he visto reflejados a varios compañeros de profesión/estudios. A mi me cuesta creer que Annie Choi no sea arquitecta, porque parece que conoce muy bien lo que dice.

Especialmente preocupante me parece cuando dice:

Citar
No me toméis a mal, arquitectos. Me caéis bien como personas. [...] Pero no me interesa la arquitectura. [...]
Como podéis comprobar, la arquitectura no está en la lista. [...]
Tal vez, si no hablaseis tanto de ella, me interesaría más.

¿Por qué creemos que la arquitectura interesa o tiene que interesar a todo el mundo? ¿alguna vez hemos aburrido a amigos/familiares/conocidos no-arquitectos hablando de arquitectura a todas horas? ¿no somos un poco monotemáticos?

Citar
[...]estoy proyectando un centro de ocio, y yo pregunto qué es eso, y vosotros contestáis que es un sitio dónde se ofrecen bienes y servicios y se venden cosas. Entonces yo añado: ¡ah! Quieres decir un centro comercial. Y decís que no, que es un centro de ocio.[...]

... o la tendencia por complicar lo simple o de descubrir lo que ya existe o re-bauitzar lo que ya tiene nombre

Citar
[...]Arquitectos, nos os voy a mentir, me tenéis confundida. Trabajáis sesenta u ochenta horas a la semana y seguís siendo pobres. [...]

Sin duda esta es una de las cosas que peor llevo: la cantidad de horas que echamos trabajando hacen que el precio/hora sea irrisorio. Además de estar quemando la vida, ni siquiera cobramos!

Citar
A los arquitectos os encanta discutir cuántas horas duermen. Uno dice que ha estado en el estudio hasta las cinco de la mañana y volvió dos horas más tarde.

Triste pero cierto. Esta situación la he vivido a menudo y nunca la he entendido. Para mi no dormir es motivo de pena, algo no deseable, no como un mérito o una medalla como ocurre con muchos compañeros.

Dejo esto aquí porque tengo que irme, pero podría seguir más... ;)

:D :o :(