El mejor modo de ser arquitecto es no ser arquitecto, sino evolucionar desde otras situaciones y otros ambientes
La energía que no se demanda es la más sostenible. Los edificios presentan un enorme potencial en esto. Detrás de la expresión "reducción de la demanda" se encuentra, aunque con cierto vericueto, la motivación seguramente más básica y antigua de la arquitectura: crear un dentro que atempere el fuera. Habitabilidad.
Los arquitectos deberían aspirar a que en el interior de sus edificios "haga bueno" el mayor tiempo posible, por su solo modo de ser y de estar. El edificio también deberá ser otras cosas, pero no se puede hablar de buena arquitectura si responde mal a la anterior condición.
Un edificio que no se acondiciona a sí mismo adecuadamente tiene una elevada dependencia exterior, o demanda energética.
Así,
La demanda será mayor si se piden unas temperaturas interiores muy frías en verano o muy calientes en invierno. En este aspecto se aprecia una evolución hacia la austeridad afortunadamente.
En el aspecto del edificio como proveedor de confort, es en el que deseamos centrarnos.
Un edificio con una demanda energética nula se basta a sí mismo para acondicionarse. Esta situación, que se da de hecho en muchas construcciones durante un número elevado de horas al año, quiere decir que es posible incrementar el número de horas sin demanda energética; por otro lado implica que, si el diseño no es correcto, puede aparecer innecesariamente una demanda energética.
Si se ha escogido hablar de reducción de la demanda, es para que se entienda con más facilidad (ya que ahora es un concepto normativo), la idea de fondo de que los edificios pueden y deben hacerse mejor para que dentro "haga bueno", que es el concepto bioclimático.
El reciente CTE, DB HE-1 (Limitación de Demanda Energética) plantea un enfoque defensivo frente al clima exterior: todas las paredes exteriores de los edificios deben aislarse por lo menos hasta un nivel que varía según la zona, y que será más exigente en los sitios más fríos; el tratamiento de los acristalamientos difiere mucho según las orientaciones, de modo que un acristalamiento sur puede ser más grande y menos aislado que uno orientado a norte, que deberá tener muy buen nivel de aislamiento, especialmente si es grande; se establecen protecciones solares para evitar la ganancia de calor a través de los acristalamientos, especialmente en orientaciones este y oeste...
Su título es significativo: la demanda energética debe limitarse por medio del edificio.
Es como una bioclimática embrionaria, que puede mejorarse explotando activamente la capacidad de los edificios de crear un buen ambiente interior, partiendo del exterior.
Aquí el arquitecto trabaja con los medios que le son propios: el diseño de lo construido: cómo se asientan los edificios, qué forma tienen, cómo están orientados, de qué son sus paredes, cómo se distribuyen (y según dónde) las partes ciegas y las partes acristaladas, qué pasa con el agua, el sol el aire, el suelo... en definitiva, de dónde se saca calor y de dónde frío a beneficio del confort del habitante.
Una edificación concebida de este modo dará un confort de mayor calidad, mejorando nuestra calidad de vida y a nuestra salud. Generando también calidad ambiental hacia el exterior.
Pero, si bien es el recurso más potente, también es el más difícil de aplicar con carácter general, y no está claro hasta qué punto es posible, porque se ve afectado por numerosas limitaciones, desde las presupuestarias hasta las del propio proceso, que comienza con lo urbanístico, en este sector "difuso" que es la edificación.
La discusión que se abre aquí se basa en que aquel desideratum arquitectónico y tecnológico del siglo XX de poder hacer ciudades y edificios con una forma y unos materiales totalmente libres para luego climatizarlos por otro lado, con una dejación imcomprensible de los arquitectos de la capacidad acondicionadora de los edificios, debe dejar paso a un nuevo tipo de cultura arquitectónica en la que el edificio haga el mejor papel posible en este sentido, convirtiéndose, de verdad, en el centro energético y ambiental.
Primero el edificio, que tiene que hacerlo bien; luego lo demás.
Es la verdadera justificación de la profesión del arquitecto, menos frívola que la del diseño arbitrario, que alcanzará su plenitud cuando los mejores diseños estén asociados con el mejor comportamiento bioclimático, dando lugar a la mejor arquitectura de futuro.
Queda sin embargo la asignatura pendiente de demostrar que esto, que sabemos que es así, puede además hacerse con total fiabilidad de funcionamiento y durabilidad, además de belleza, empeño en el que nos encontramos inmersos.
Aquí se va a hablar de edificios que dan un paso firme en ese ejercicio de acondicionarse a sí mismos, a la espera de que resulten atractivos, sugerentes y convincentes.
Emilio Miguel Mitre
Valladolid, 16 de Julio de 2008
Editorial correspondiente al número 3 de la revista Vía Sostenible.
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| Adjunto | Tamaño |
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| 2008-07-14 resumen CV Emilio Miguel Mitre.pdf | 31.96 KB |
Barcelona acogerá del 2 al 6 de noviembre, justo un mes antes de que se celebre en Copenhague la Cumbre Mundial del Clima, una conferencia previa para ultimar las negociaciones. La Cumbre de Copenhaguen debe decidir acerca de als acciones a tomar después de 2012, cuando expira el primer período de cumplimiento del Protocolo de Kioto.
En este contexto, en el Cuaderno del Domingo de El Periódico, nos encontramos con el titular que he indicado como "reclamo", os lo recomiendo; en él se explica el tipo de medidas que las comunidades de vecinos pueden realizar para frenar la emisiones de dióxido de carbono, os cito algunas:
También podréis encontrar las obras que el arquitecto Enric Ruiz-Geli ha realizado bajo su enfoque "...Es interesante ver cómo la energía empieza a ser cultura, patrimonio, paisaje- dice-....". ESte arquitecto, en 1997 se puso al frente de Cloud 9, una factoría de arquitectura verde.
Este arquitecto fue requerido por Jeremy Rifkin (el gurú climático), interesándose por la arquitectura orgánica que practica y porque se ajustaba a sus teorías de la tercera revolución indiustrial, pidiéndole que fuera su enlace con las autoridades en España.
Dicho ésto, no sé si alguien quiere aportar algo sobre el papel de arquitectos y arquitectas en el diseño de edificios lo más respetuosos con el medio y lo más eficientes posibles.
Tengo la sensación de que Geli se ha apuntado a la lista de "arquitectos verdes" pero viendo sus pocas obras construidas (Villa Nurbs, Pabellón de la Sed en la Expo Zaragoza 2008) me temo que la sostenibilidad de sus proyectos brilla por su ausencia.
Saludos
Carlos Cámara Menoyo
Arquitecto y webmaster
Por el comentario de Carlos deduzco que no "es oro todo lo que reluce" y que puede haber gente oportunista, no sé si será el caso de este arquitecto que citaba el periódico y del cual yo ni había oído hablar. Pero en fin, si es motivo de debate estupendo, porque esta sección parece que sea mía y anteriormente de momoluka7 y la verdad opino que como tod@s, l@s que os dedicáis a la arquitectura tendréis que contribuir a facilitar la utilización de la energía por parte de tod@s y opinar sobre ello.
Lamento profundamente la situación actual de las casas-cueva de Andalucía, que debido a unas lluvias persistentes en el tiempo (desde Diciembre), se están hundiendo, y con ellas los recuerdos y las viviendas de unas gentes, en su mayoría ancianos, que ven impotentes como se quedan sin casas, da igual que fueran "bioclimáticas" o no, ahora sólo ven que no saben dónde ir.
Estos hechos, (igual que los de Haití, Madeira, Italia _Calabria_) que te encogen el corazón me vuelven a hacer reflexionar sobre dónde y cómo están situadas nuestras casas, porque la naturaleza, tarde o temprano siempre impone su razón, los barrancos son barrancos y tarde o temprano se inundarán, las calizas, son calizas y tarde o temprano se colapsarán, los ríos tienen su ribera y tarde o temprano se inundará, las fallas geológicas, siempre son terrenos inestables que tarde o temprano se desestabilizarán...
No tenemos costumbre de consultar los mapas de riesgo, pero existen y deberíamos tenerlos en cuenta.
Estoy totalmente de acuerdo contigo Malvarrosa72 sobre el hecho de consultar los mapas de riesgos.
Pero incluso en países donde la ley lo obliga en ciertas condiciones, todo el mundo se lo pasa por el forro... El deseo de construir su casa en un sitio determinado (que sea por razones románticas y/o económicas) hace que mucha gente este dispuesta en arriesgarse (en todo conocimiento de cosa). Si además añadimos la especulación y los pocos escrúpulos que tienen algunos promotores y políticos, pues tenemos los resultados como el camping que se inundó en Aragón (creo) donde murieron muchas personas, o como las inundaciones en Francia en 1992. En ambos casos (no hablamos de centros muy históricos como se ve en el vídeo) centenares de personas perdieron sus casas porque estaban construidas en el cauce de un río.
Hay leyes que prohíben estas construcciones. Pero siempre existe un político que ceda a la tentación (y no siempre económica directa) de ver a su pueblo crecer.
Mientras los individuos no seamos responsables por nosotros mismos y nos negamos a comprar una casa en un sitio donde existe un riesgo conocido, pues pasarán estas cosas muy tristes.
Y si no, pensar en los habitantes de Los Ángeles, San Francisco y alrededores. Saben que pueden llegar el BIG ONE en cualquier momento, pero no se van ni se lo han planteado en ningún momento. Hasta gente se compra casas a escasos metros de la falla geológica de Sant Andrea.
Sí El_Francés, yo también estoy deacuerdo contigo en cuanto al problema de la especulación y los pocos escrúpulos de unos cuantos, que entre otras cosas se aprovechan de la ignorancia de otros tantos y de vacíos legales.
Os dejo unos enlaces sobre mapas de riesgos y noticias relacionadas
mapas de riesgos
europapres 23 de febrero-geologos abogan por los mapas de riesgo
mapas de riesgos enla ordenación territorial y urbanística
Uno de ellos hace referencia a lo que El _Frances comentaba, la inundación del camping Las Nieves, en Biescas (Huesca)