El artista no puede, ni debe, dejarse llevar por el sentimentalismo, pues el buen éxito de las disposiciones artísticas no perdura si no responde a las necesidades del momento
No le es suficiente al gusto actual colocar los edificios lo más desfavorablemente posible, sino que intenta hacer correr la misma suerte a las obras de los maestros antiguos
Las causas esenciales de la aparición de principios artísticos para construir las ciudades no se han perdido, aún perduran, sólo necesitan de un impulso favorable para resucitar llenas de vida